Desde la llegada de los esclavos de África, pasando por la segregación racial, hasta la llegada al poder de Barack Obama como primer presidente negro de los Estados Unidos de América pasaron siglos.
En el siglo XVII llegaron los primeros esclavos negros a Virginia. Desde este momento, su llegada a América fue progresiva. Se les consideraba poco menos que cosas útiles para desarrollar el trabajo que no se consideraba lo suficientemente digno para ser realizado por los “blancos”, como era estar en los campos de algodón.
En el siglo XIX, explota la Guerra Civil entre los estados del norte (la Unión) y los estados del sur (los Confederados). Los primeros querían la igualdad entre todos los ciudadanos, considerando como tales también a la gente de raza negra; por el contrario, los segundos estaban en contra y querían seguir conservando los privilegios de tener esclavos y hacer con ellos lo que quisieran. El resultado de esta contienda fue la victoria de los estados de la Unión, pero solo en la teoría, ya que se dictaron las leyes “JimCrow” que duraron hasta los años 60 del siglo XX, y se siguió manteniendo la idea del racismo como base de la “convivencia” con las personas de raza negra. Incluso se crearon sociedades secretas de carácter violento como el Ku-Klux-Klan, que tenían aterrorizados a este grupo de población y que, a su vez, estaban respaldados por las autoridades locales.
Algunas de estas leyes consistieron, por ejemplo, en impedir el voto a la población negra y distinguirlos en función de su color, no dejándolos entrar en locales de blancos, ni dejarles andar por la misma acera u obligarles a ir en el transporte público en lugar predeterminado para ellos. Igualmente ocurría en los colegios, dónde no podían mezclarse.
Fue después de la IIGM cuando comenzó lo que se dio en llamar el “movimiento integracionista” consistente en eliminar las diferencias raciales. En 1954, la Corte Suprema dictaminó fuera de la Constitución las normas que separaban a los alumnos blancos y negros en las escuelas públicas.
Poco a poco esto fue calando en la sociedad, y los negros tomando conciencia de las injusticias que estaban sufriendo, comenzando a manifestarse de distintas maneras y rebelándose ante esta situación. Hay varios ejemplos destacados en esta lucha, siendo dos de ellos Rosa Parks, que logró la igualdad en el transporte público en Alabama, y Martin Luther King, que consiguió movilizar al país y que se adoptase el Acta de los Derechos Civiles de 1964, que acabó con las leyes Jim Crow y con la segregación legal, entre otros (le asesinaron en 1968).
En 1965 consiguieron del Derecho a Voto, lo que supuso un gran avance dado que, a partir de ese momento, lograron intervenir activamente en la política del país.
No menos importante fue la sentencia Loving v. Virginia en 1967, que declaró inconstitucional toda prohibición de matrimonios interraciales, algo que modificó totalmente la sociedad americana.
Igualmente se suprimió la separación entre universidades para blancos y para negros.
La elección de Barack Obama como primer presidente afroamericano en 2009, fue un símbolo de cómo la gente negra también puede ascender a los cargos más altos y poderosos. Este hecho pareció marcar para muchos el inicio de una nueva y esperanzadora etapa en la historia de Estados Unidos.
Más allá del claro simbolismo que supuso su llegada al poder, Obama también consiguió aumentar los empleos e ingresos y reducir la pobreza de los negros e hispanos del país mediante políticas de discriminación positiva.
Sin embargo, esas normas de tipo social o de atención a las clases más desfavorecidas, en muchas ocasiones fueron rechazadas por algunos sectores de la sociedad con gran peso o bloqueadas por la oposición en el Senado e impidiendo que se aprobaran, entre otras medidas, la sanidad universal y gratuita o el control de la venta de armas. Además, el nombramiento de Obama como Presidente, fue un hecho que a una parte de la población le costó aceptar, lo que en parte provocó un aumento del racismo y las tensiones entre algunos ciudadanos blancos.
En la actualidad, la situación todavía se aleja de haber puesto fin al racismo y a la brecha racial, ya que a pesar de que la batalla legal finalizó en los 60, aún queda la social. El color de la piel sigue condicionando de una forma crucial las vidas de una importante parte de la población, puesto que los afroamericanos tienen de media los ingresos más bajos, doblan la tasa de pobreza de la población blanca y cuenta con la mayor tasa de desempleo y criminalidad.
El terreno penal es el ejemplo más claro de esta segregación encubierta, ya que la tasa de encarcelamiento es hasta cinco veces superior a la de sus compatriotas blancos. Este hecho de alto encarcelamiento, está íntimamente relacionado con la violencia policial, que de por si supone uno de los mayores obstáculos a la igualdad real con las minorías étnicas. De ahí la denuncia que encabeza el movimiento Black Lives Matter, a través de manifestaciones como las que hemos visto recientemente a nivel mundial.
Obama representó una esperanza de cambio para los sectores más progresistas o las minorías étnicas, que en muchas ocasiones no se materializó en algo real, ya que no cambiaron tantas cosas como se esperaba.
Bibliografía:
Artículo escrito por Eduardo Montagut, “El origen de la segregación racial en los Estados Unidos”, publicado el 14 de septiembre de 2017 en El Salto Diario:
Artículo escrito por Álex Maroño, “La segregación racial, una tarea pendiente para Estados Unidos”, publicado el 22 agosto de 2019 en El Orden Mundial:
Artículo escrito por Eduard Ariza Ugalde, “Historia legal del racismo en EE.UU.”, publicado el 21 de junio de 2020 en Hay Derecho:
Artículo escrito por Gerardo Lissardy, “¿Cumplió Barack Obama con la comunidad negra de Estados Unidos?”, publicado el 14 de septiembre de 2017 en BBC Mundo:
Artículo escrito por Ángel Bermúdez, “7 cosas que cambiaron en Estados Unidos durante el gobierno de Barack Obama”, publicado el 19 de enero de 2017 en BBC Mundo: