Muse

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En un país atormentado por la crisis, la maldición monclovita y los desastres eléctricos, fue muy de agradecer que los chicos de Matthew Bellamy nos sometieran este verano a una cura intensiva de dos horas y media de rock, melodrama, adrenalina y decibelios.

Con una parafernalia digna de las Guerra de las Galaxias, y una sensibilidad más propia de un cirujano en celo, Muse reventó un Madrid que va a rememorar los viejos conciertos de antes, los de aire libre, chaqueta para el intermedio, lagrimas, cánticos y espíritu libre. No como esas tonterías a que nos acostumbran hoy en día de sala cerrada, asiento y quietud. Y es que ya no es necesario para pisar la hierba a ritmo de rock tener que subirse al carro del recuerdo, de la mano de viejas glorias como Rolling, U2 o Bruce, Muse son aire fresco.                                             

Es cierto que despistan, con ese aire triste, provinciano y distante. Pero es solo la timidez del maestro. Pongámosles una tarima, cien bafles y 44.000 gargantas entregadas. El resultado, el cielo.

Su música sigue siendo lo más de este siglo XXI, embebida como esta en lo mejor del anterior. Como escribía Fernando Neira al día siguiente del último concierto en el Calderón, hace dos años “estamos ante las mejores referencias musicales de las tres últimas décadas. Undisclosed desires, que interpretaron subidos a una tarima, parece una cara B de Depeche Mode; la apoteósica United states of Eurasia aspira sin disimulo a tomar el relevo de Bohemian rhapsody, y Guiding light mejora con creces aquel solemne Vienna, de Ultravox. Añadan un pellizco de Led Zeppelin y unas gotas de Radiohead, y ya tenemos el éxtasis”.

Un éxtasis que empezó entonces entre miedos de descacharre técnico, pero que pronto se superaron a los acordes de Uprising, un himno con reminiscencias a Blondie. La segunda ya nos dejó entregados con el heroico sonido guitarrero de Supermassive black hole. Cuando llegó Hysteria, ya nadie podía parar quieto, saltando bailando, o llorando, era la catarsis por el rock, la liberación, eran Muse.

El espectáculo había comenzado con la irrupción sorpresiva de un grupo de macarrillas con banderolas antisistema y lemas del pelo de “No hay nadie en quien puedas confiar”. Pero si hay muchos en quien hacerlo, y la música te lo recuerda. Poco más en una escenografía más propia del Lidl. Una tarima para el batería Dominic Howard, un hueco chiquitín para el tímido Bellamy, y para Chris Wolstenholme, embutidos en gigantescos cubos luminosos. Un escenario en forma de proa de barco transoceánico, un ovni del que emerge una trapecista, globos gigantes con forma de ojos, una explosión de confeti, y para de contar. Suficiente, Muse es música, no fuegos de artificio, ni el circo del sol.

Tras el preámbulo, el The Resistance casi al completo y lo mejor de sus últimos años. Plug in baby y This time is running out, Black holes and revelations y Starlight. Para postre Exogenesis sinphony, Stockholm Syndrome o Knights of Cydonia.

Muy atrás, tras lo visto anoche queda aquella primera arribada del grupo británico a España en el verano de 2000, cuando un pequeño festival asturiano les acogió en una carpa. Ya entonces intuimos que, tras aquel trío con líder de voz potente y virtuosismo a la guitarra, se escondía una banda rotunda con compaginaba sin medias tintas rock progresivo con toques electrónicos, solos titánicos y suites sinfónicas.

Desde pequeños fueron influenciados por la música en su casa, Matthew por su padre, el cual había sido guitarrista en “Los Tornados” siendo el que le acercó al modo de vida de una estrella musical. Pero fue en la adolescencia, cuando se mudaron a Devon, comenzando a desarrollar cierto espíritu alternativo. Todo empezó cuando Bellamy se presentó para ser el guitarrista de la banda de Dominic Howard, le pidieron a Chris Wolstenholme, que tocaba la batería en ese preciso instante, que aprendiera a tocar el bajo, le pareció buena idea y acepto, así se formó el grupo.

En 1994 bajo el nombre de Rocket Baby Dolls y con una música e imagen gótica, ganaban el festival de Glastombury. Destrozaron el equipo de música en la actuación, y cuando de verdad se dieron cuenta de que habían ganado, se dieron cuenta también de que esa era su meta, y de que debían ahorra para comprar un nuevo equipo. El triunfo les hizo dejar la universidad y sus trabajos para dedicarse completamente al grupo, cambiando el nombre de la banda por el actual.

Seria en 1998 cuando varias discográficas comenzaron a poner sus ojos en ellos, comenzado su trascendencia mediática.

Su discografía la definiríamos como ascendente, con cada disco superan al anterior, su primer y segundo trabajo no dieron mucho que hablar, pero cosecharon muchas fans , su cuarto les introdujo en las listas de los más vendidos , Black Holes Revelations que supuso un cambio en su estilo y fue arrasador en ventas, también se incluyó su single “Supermassive Black “ en “Crepúsculo” la película basada en la saga best seller que arrasó en taquilla, y con “The Resistance” han ascendido a lo más alto, este trata sobre los abusos de la política y la crisis, y lo calificamos con un sobresaliente.

En toda su trayectoria han aprendido a dominar el directo y a sacar partido a sus habilidades, en sus conciertos disfrutan y admiten que suenan mucho mejor que en los discos. Juegan con un pop melódico, sonidos sinfónicos y de metal.

 Son tan solo tres músicos, pero con un potencial capaz de levantar miles de fans fascinados por su música que suena melancólica, emotiva y contundente ya que realizan de la canción más rockera a una balada pianística y evolvente.; sus canciones suelen tratar sobre la conspiración global, vida extraterrestre, teología y el apocalipsis. Aunque Muse son en realidad 3 más 1. La cabeza pensante de Mathew Bellamy. Es el compositor, vocalista y guitarrista, en ocasiones toca el piano en canciones o conciertos. Nació el 9 de junio en Cambridge, Inglaterra, es ingeniero y modifica sus guitarras para crear efectos de sonido para cada canción.

Dominic Howard, es el batería y percusionista del grupo. Nació el 7 de diciembre de 1987 en Stockport, Inglaterra. Es zurdo, por ello ubica su equipo de modo que el platillo hi-tat quede a su derecha y el tom de suelo a su izquierda.

Christopher Wolstenholme, toca el bajo, a veces los teclados y dirige los coros. Nació el 2 de diciembre de 1978 en Rotherham, Inglaterra. Muy ocasionalmente toca la guitarra y el teclado. Aprendió a tocar el bajo para la banda, como explique en el origen.

Morgan Nicholls, toca con el grupo en algunos conciertos, haciéndose cargo de los teclados, samples y algunos coros, toco en varias bandas antes de Muse, sustituyo al bajista de esta en agosto de 2004 ya, que el bajista se rompió un brazo en un partido de futbol.

En Muse sobresalen para nosotros cinco trabajos

-Showbiz, es el primer álbum de Muse, fue lanzado en el Reino Unido bajo la productora Taste Media el 28 de septiembre de 1999. Es (según dicen) el álbum más malo de la banda, ya que es el primero, al poseer un sonido muy simple. Sus cancione son Uno, Cave, Muscle Museum, Sunburn y Unintended.

-Origin of Symmetry, fue producido por otra productora, Leckie en el verano de 2001, tiene un sonido más pesado y oscuro, con el bajo modificado y a veces utilizan técnicas básicas en algunas canciones. Experimentaron con instrumentos poco comunes, como el órgano, el mellotrón, etc.

-Absolution, es su tercer álbum, fue lanzado el 29 de septiembre de 2003 en el Reino Unido, fue el primer álbum en editarse en Latinoamérica, algunas de sus canciones son Time is Running Out, Hysteria, Butterflies and hurricanes, etc.

-Black Holes and Revelations, fue producido por la productora Costey, salió a la venta en el mercado europeo el 3 de julio de 2006, es el álbum de mayor éxito de la banda.

-The Resistance, es el álbum más actual, y el que les ha traido a España por segunda vez. Su tema más popular es United States of Eurasia.

Nosotros os recomendamos que escuchéis toda su discografía porque es un sonido original y explosivo nuestras favoritas son “Supermassive Black Holes”, “Starlight”, “Time is running out”, “Sober” o “Feeling good” y de su nuevo trabajo; “Uprising” y “United States of Eurasia”.

Y no os perdías el mes que viene el Muse Music Pack.

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