Los dos sectores más olvidados en la crisis

0 560

La situación sanitaria cada día es peor y con ello la económica. Muchos pequeños empresarios y miles de trabajadores se encuentran en una situación límite. Las ayudas sociales han sido un factor clave desde marzo. Son necesarias para no dejar a nadie a un lado y para intentar que no exista una mayor brecha –algo que se vio incrementado tras la crisis del 2008-. Es más, el gobierno de coalición PSOE-UP han hecho gala de ello.

Pero hay sectores especialmente delicados. El sector de la hostelería vive una situación dramática, sin apenas ingresos y con los mismos gastos. Desgraciadamente son muchos los taberneros y taberneras que se verán en el paro y los bares y restaurantes que ya no podrán abrir más la persiana. Es cierto que durante muchos años algunos hosteleros han hecho de “su capa un sayo” y la precariedad laboral, por no decir en algunos casos casi esclavitud, ha existido. Y se debe combatir todo eso con toda la fuerza posible.  También es cierto que otros no y que son elementos vertebrados sociales. Un lugar de reunión y de crear comunidad, algo vital en un mundo cada vez más individualista.

Debemos cuidar y mimar nuestros bares, restaurantes… nuestra hostelería. Por ellos, por todos los trabajadores del sector y por nosotros mismos, porque son necesarios para vivir en sociedad.

Imagen ElPaís

Otro de los sectores que se encuentran abocados a la desaparición es el cultural. También posiblemente se trata del más olvidado. Ya no tenemos que pensar que en los grandes artistas o productores sino en pequeños músicos y productores, miles de trabajadores director (técnicos de sonido, luces, técnicos de escenario, pipas, merchandaising…) y indirectos (seguridad, ambulancias, hostelería…).

Sirva como ejemplo una de las principales orquestas de Cantabria que en un año supera de largo las 50 actuaciones en 2020 tan solo ha tenido una, un grupo madrileño que supera los 30 conciertos, en 2020 tan solo ha tenido uno o una pareja de piteros que puede llegar a las 50 actuaciones en 2020 no ha superado la docena.

Por un lado, tenemos que proteger a los pequeños artistas y trabajadores del sector ya que muchos de ellos actualmente no reciben ninguna prestación por ser contratados tan solo en la temporada alta, en verano.

La situación actual también tiene que servir para potenciar nuestro folclore. Si bien no se pueden hacer verbenas con las grandes orquestas sí que resulta posible contratar por ejemplo unos piteros o una banda de gaitas para hacer un pasacalle. Y esto debe de ser incentivado por parte de los propios ayuntamientos.

Mención especial merecen las asociaciones. Los promotores de la cultura base. Siempre olvidadas, y por supuesto ahora también. Una asociación no se para “dando un botón” hay muchos gastos corrientes e iniciativas ya firmadas. Muchas de estas organizaciones posiblemente nunca puedan volver a funcionar por haber “medio parado” un año.

No debemos olvidar que sin cultura no hay sociedad, no hay comunidad ni identidad. No podemos permitirnos que este sector baje ni tan solo un escalón.

Imagen de portada bussinessinsider.es

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More