Las grandes recesiones económicas de nuestra historia reciente

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A lo largo de este último siglo se han dado varias crisis económicas, que una vez más han demostrado como la economía crece por ciclos y no es para nada predecible ni regular.  Un claro ejemplo de esto es: el crack de 1929 y la crisis del 2008, o sin ir más lejos, la crisis que está viviendo el mundo ahora por el covid-19.

El crack del 29 podría llegar a considerarse la peor crisis de la historia y se produjo por la caída frenética del mercado de valores.  Todo comienza tras la finalización de la primera guerra mundial, Estados Unidos había puesto en marcha un plan de recuperación económica para Europa, conocido como el plan Dawes.  Gracias a él países como Alemania que debían grandes reparaciones de guerra, y que no disponían de dinero para pagarlas pudieron solventarlas con mayor facilidad.  A través de dicho plan, Estados Unidos le otorgaba a Alemania altos préstamos que a su vez este país europeo invertía en su pobre economía para prosperar y pagar las reparaciones de guerra a Francia y Reino Unido, que simultáneamente por el dinero que les llegaba de Alemania pagaban su deuda con Estados Unidos.

Por este plan, que a primera vista parecía magnífico, Estados Unidos entra en un período conocido como “los felices años 20”.  Además, para tratar de financiar la guerra aún más rápidamente se creó el denominado “Bono libertad”, estos eran una especie de préstamos que se emitían a los ciudadanos, quienes invertían en ellos el dinero que quisieran y pudiesen permitirse, ya que a cambio iban a recibir un interés proporcional a lo ingresado.  La venta de dichos bonos se disparó e incluso las clases humildes y sencillas de Estados Unidos llegaron hasta el extremo del endeudamiento para recibir un mínimo beneficio sobre la inversión.

Puesto que estaban en pleno apogeo, y se había perdido el miedo a la inversión, los banqueros de Wall Street vieron una gran oportunidad de ampliar el mercado de inversiones.  Abriendo así el mercado de la bolsa a todo el mundo.  A partir de ese momento cualquier persona podía invertir en una empresa privada.

La tendencia a invertir aumentó tanto, que los bancos empezaron a otorgar créditos para que la población pudiera invertir sin importar su nivel económico.  Se desarrolló el famoso “buy now, pay later” (compra ahora, paga después).  También, favoreciendo a este negocio de acciones, la reserva federal decidió bajar los tipos de interés beneficiando así a la creación de una burbuja inflacionista.  Todos estos factores son los que produjeron que la demanda en bolsa creciese desmesuradamente y que, por tanto, el valor de las acciones subiese cada día más, concediendo a sus dueños beneficios exorbitantes. 

Los pequeños inversores que se habían metido al mercado especulativo sin apenas tener conocimientos sobre ello, creían que este progreso económico iba a seguir creciendo indefinidamente.  Sin embargo, algunos banqueros y economistas comenzaron a pensar en que una burbuja financiera estaba surgiendo.  Alertaron sobre esta posibilidad, pero nadie pareció percatarse del riesgo que corrían.  En contraposición, quienes sí eran conscientes y profesionales de este ámbito, retiraron sus acciones.  Por lo que, la tendencia se invirtió, cundió el miedo entre la población y el 23 de octubre de 1929 se produjo una bajada del 7% en la bolsa norteamericana.  

Nunca nadie habría podido predecir lo que acontecería al día siguiente, conocido como “Jueves negro”.  Desencadenó la venta apresurada de acciones que no valían ni un tercio de su valor inicial, frente a esto, los representantes de los bancos más importantes se reunieron e invirtieron desmedidamente para intentar frenar la caída de la bolsa, aparentemente consiguieron paliarlo un poco, pero no lo suficiente.

Finalmente, el 29 de octubre “martes negro” acabó el desplome.  Esto trajo fuertes consecuencias no solo a quienes habían invertido, sino a los ahorradores, ya que los bancos habían usado su dinero para dar los créditos a los inversores, quienes no los habían devuelto, por esa razón ahora estaban todos los bancos en bancarrota.  Con la población arruinada las fábricas echaron el cierre, así que se disparó la tasa de desempleo.  El país estaba devastado económicamente, así que tampoco podía ayudar a Europa y países como Alemania y Francia que dependían de Estados Unidos sufrieron también las consecuencias de la crisis. 

Mientras que el crack del 29 surgió por la detonación de la burbuja bursátil y la sobreproducción, colapsando así el mercado de bienes y servicios, años más tarde se produciría un error similar, cuando la sobreproducción inmobiliaria sumiría a la economía mundial en otra gran crisis, conocida como la del 2008.

No ha sido Estados Unidos el causante de una sola crisis, sino que la nombrada anteriormente que golpeó fuertemente a España, también se originó allí, debido a la mala gestión crediticia y la creación de hipotecas “subprime”, -concediendo hipotecas de alto riesgo a gente que no podía pagarlas con seguridad.-  Esta clase de hipotecas se agruparon en paquetes de productos financieros que eran comprados por inversores de todo el mundo.  Lo que empeoró el mercado financiero, creando recelos entre los bancos.  Esta crisis se tradujo en dificultad a la hora de conseguir liquidez como le ocurrió a España.

En el caso español hay que remontarse a 1998 cuando el presidente Jose María Aznar reformó la ley del suelo, la cual permitiría de ahí en adelante urbanizar el terreno rural.  La principal consecuencia de esto fue la aparición de una gran oferta, y la bajada de los precios.  A esto hay que sumarle la bajada en los tipos de interés que produjo el abaratamiento de los préstamos, tal reforma fue hecha por el Banco Central Europeo en el 2000. 

Gracias a estas condiciones, los inversores decidieron endeudarse con el fin de comprar terrenos y edificar, lo que ayudó a crear más puestos de trabajo.  Por consiguiente, el exceso de oferta en el mercado y los precios tan bajos, hicieron que el PIB se incrementase rozando cifras récord.  Este sector se desarrolló tanto que mucha gente empezó a trabajar en la construcción, por lo que, los ciudadanos tenían un empleo y podían optar a la compra de una vivienda.  Sin embargo, los inversores adquirían altas cantidades de propiedades a un módico precio para venderlas mucho más caras, de tal forma que ya no todos podían permitírselo.

Para que el mercado siguiera aumentando y todo el mundo adquiriese un domicilio, el banco relajó las condiciones de obtención de hipotecas, a pesar de que no contaban con la liquidez suficiente.  Sin embargo, la sociedad estaba ingenuamente contenta ya que podían conseguir una vivienda independientemente de sus condiciones económicas.  Pero, los precios no hacían más que aumentar y por el contrario los salarios se mantenían igual, lo que hacía sospechar a acreedores internacionales que una burbuja inmobiliaria se estuviera produciendo.  Hasta que finalmente en 2008 estalló.

Quienes habían invertido en paquetes de inversiones dejaron de prestar dinero por lo que el consumo disminuyó al igual que la inversión empresarial, de tal forma que muchos negocios quebraron y a punto estuvieron los bancos. El desempleo aumentó vertiginosamente.

Todos estos factores parecen indicarnos lo que ocurre cuando la avaricia individual pone en riesgo a los intereses comunes pudiendo llegar a poner en peligro la economía mundial.

BIBLIOGRAFÍA:

https://descubrirlahistoria.es/2019/03/las-dos-grandes-crisis-economicas-de-entreguerras-hiperinflacion-alemana-y-crac-del-29/

Título:  Las dos grandes crisis económicas de entreguerras: hiperinflación alemana y crac del 29

Autor: Jesús de Blas Ortega

Título: Claves acerca de la “Gran Depresión” de 1929

Autor: Emmanuel González

https://www.elmundo.es/especiales/2008/10/economia/crisis2008/

Título: El crash del 2008

Autor: Varios periodistas

10 Comentarios
  1. Lucía dice

    Este trabajo esta realmente bien redactado, me ha resultado muy interesante y amena la lectura del mismo. He de decir que he leído más artículos de carácter económico como este y estaba a la altura de los demás sin ninguna duda. Enhorabuena

  2. Jose dice

    Excelente trabajo, lei hace no mucho un artículo que comentaba más a fondo el “plan Dawes” y sin duda aquí esta muy bien sintetizado junto con el resto de información. Enhorabuena

  3. Mary dice

    Muy buen trabajo, muy completo además. Me he enterado de muchas crisis que no sabía que habían ocurrido.

    1. Laura dice

      Gran trabajo se comprende a la perfección la relación establecida entre las dos crisis resuelve todas mis dudas, enhorabuena.

  4. Mónica dice

    Gran trabajo, sobre la crisis del 2008, he leído un artículo que decía que a España le costó mucho salir de ella, más que a otros países.

  5. David dice

    Excelente trabajo, echo en falta más información sobre alguna otra crisis, aún así, felicidades. Me ha aclarado algunos conceptos de los cuáles tenía dudas.

  6. Adriana dice

    Buen trabajo sobre las crisis más importantes, echo en falta la crisis del petróleo que también fue muy característica, pero por lo demás gran trabajo. Felicidades!

    1. Ana dice

      Muy buen trabajo, están muy bien los temas que se explican, en mi opinión, en el crac del 29 podías haber hablado del Plan Dawes que es un gran antecedente en EEUU y de lo que hizo Roosevelt después para arreglar la economía. Felicidades!!!

  7. Ángela dice

    Excelente trabajo sobre el crac del 29. Me aporta una gran visión sobre lo que pasó en esta época. A pesar de que no lo nombraste en tu trabajo he leído que el presidente Roosevelt puso en marcha grandes planes para paliar la bajada radical de la bolsa

    1. Carolina dice

      Gracias por escribir sobre las causas de estas crisis, no sabía de todas esas razones ni del impacto en cadena que estas crisis podían causar en otros países.

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