Hoy es el Día de la Tierra

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El clima de la Tierra está cambiando, y sobre todo se debe a la actividad humana.

A lo largo de la historia de la Tierra el clima siempre ha variado por causas naturales, pero en este último siglo el ritmo de estos cambios ha sido mayor. El cambio climático es el mayor problema medioambiental del siglo XXI con consecuencias ecológicas, económicas, sociales y laborales.

El problema se encuentra en el modo en que la sociedad actual produce y consume energía. Esta energía se basa en la quema de combustibles donde se liberan enormes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera, que están contribuyendo a aumentar el calentamiento global y a acelerar el cambio climático.

España es el país de la Unión Europea que más se aleja de cumplir sus compromisos bajo el Protocolo de Kioto. Las acciones llevadas a cabo hasta el momento en nuestro país para frenar las causas que inciden sobre el cambio climático no son suficientes.

Protocolo de Kioto se trata del primer compromiso internacional para frenar el Cambio Climático y tuvo lugar en diciembre de 1997 en la ciudad de Kioto durante la III Conferencia de las Partes del Convenio Marco sobre Cambio Climático, que reunió a 125 países.

Compromete a todos los países que participen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Para que el Protocolo de Kyoto sea una realidad, debe ser aprobado por un mínimo de 55 países, que sumen por lo menos el 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.

Este es el motivo por el que surge movimiento clima, una iniciativa sin precedentes en España, en la que, por primera vez, organizaciones sociales de muy diferentes ámbitos se han unido ante un problema común: combatir el cambio climático, un problema que nos afecta a todos y cuya solución requiere una respuesta conjunta y decidida por parte de toda la sociedad.

La concentración de CO2 en la atmósfera es ya un 36% superior a la que había antes de la Revolución Industrial, la más alta registrada en los últimos 420.000 años y también, posiblemente, en los últimos 20 millones de años. El ritmo actual de crecimiento no tiene precedentes, al menos en los últimos 20.000 años. Se prevé que a finales de este siglo la temperatura media global suba entre 1,4º y 5,8º C.

Por todo ello definimos cambio climático como la variación global del clima de la Tierra. Estos cambios se producen a muy diversas escalas y sobre todo las temperaturas, precipitaciones, nubosidad, etc., que se deben a causas naturales y a la acción de la humanidad.

La consecuencia será que los periodos de sequía serán más largos, y las lluvias torrenciales serán frecuentes en más sitios del mundo.

Habrá más riesgo de incendios forestales durante todo el año en la franja sur del Mediterráneo. En el resto de la región este riesgo se extenderá entre 1 y 6 semanas más, y hasta un mes más en lugares como la Península Ibérica, norte de Italia o los Balcanes

El nivel medio del mar se elevará entre 0,09 y 0,88 metros entre 1990 y 2100. Muchos asentamientos humanos estarán más expuestos a aumentos de los procesos de erosión y las inundaciones costeras, y las personas que viven en zonas costeras bajas o en pequeñas islas corren el riesgo de ser desplazadas de los lugares en los que viven 150.000 personas mueren cada año como consecuencia directa de los efectos del cambio climático

Los impactos del cambio climático aumentaran más las desigualdades en salud, alimentación, agua y otros recursos en los países subdesarrollados

Como consecuencia del aumento de las temperaturas, las enfermedades de las zonas tropicales podrán extenderse a zonas más templadas.

El número de desastres naturales se multiplicó por tres entre 1970 y 2002. En este mismo periodo, el número de personas afectadas por tormentas e inundaciones pasó de 740 millones a 2.500 millones.

Los inviernos en Europa serán más húmedos, cálidos y tormentosos. La cantidad de tormentas podría aumentar hasta un 25%, afectando sobre todo a aquellos que viven en las zonas más vulnerables, como las regiones costeras y las cuencas de los ríos.

Las altas temperaturas y las sequías disminuirán los rendimientos agrícolas del sur de Europa. En España las pérdidas agrícolas en el año 2005 ascendieron a 2.000 millones de € según las organizaciones agrarias. La agricultura podrá llegar perder un 40% de sus beneficios por el cambio climático.

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