Elizabeth Helen Blackburn

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Su nombre completo es Elizabeth Helen Blackburn, y nació el 26 de noviembre de 1948, lo que significa que tiene 73 años. Siendo de nacionalidad australiana por haber nacido en Hobart, capital de Tasmania, obtiene la doble nacionalidad estadounidense en 2003.

Una vez graduada, Elizabeth, a la cual normalmente se la llama Liz Blackburn, fue admitida en 1970 como estudiante de doctorado en uno de los más famosos laboratorios del Medical Research Council de Cambridge (Reino Unido). Su director de tesis fue Fred Sanger que ganó el premio Nobel de Química en 1958. Con este investigador, Liz Blackburn aprendió a investigar siguiendo sus métodos, doctorándose en 1975 en biología molecular. Además de obtener este master obtuvo los masters de bióloga y bioquímica. Mientras estudiaba el doctorado de biología molecular conoció al norteamericano, que se convertiría en su marido, John Sedat, y que también era biólogo molecular, y con quien además tendría un hijo.

La vida de esta investigadora ha estado dedicada desde el principio a la investigación de los telómeros, y todo lo relacionado con ellos.

En los organismos vivos, el ADN, está en el interior de las células formando los cromosomas. Los telómeros son los extremos de los cromosomas, y sirven para proteger a los cromosomas al duplicarse cuando las células que contienen a estos cromosomas se dividen. 

Los telómeros se conocen desde hace mucho tiempo y han constituido durante muchos años un misterio para los biólogos. En la década de 1930, Herman Muller y Barbara McClintock demostraron que estas estructuras terminales tenían propiedades especiales para evitar que los cromosomas sufriesen deterioros.

En 1978, Elizabeth Blackburn y Joseph Gall identificaron la composición molecular de los telómeros, descubriendo que estaban compuestos por cortos fragmentos de ADN muy repetidos.

Gracias a este descubrimiento empezaron a sospechar que los telómeros estaban relacionados con el deterioro o envejecimiento celular, ya que las células al ir dividiéndose, una y otra vez, hacen que sus telómeros se vayan haciendo cada vez más cortos, y por lo tanto, llega un momento en que los cromosomas no puedan duplicarse. Llegado este punto, la célula no es capaz de dividirse, y se va deteriorando hasta morir. Por esto sabemos que las células normales son mortales. Este razonamiento no sólo ha sido afirmado por estos científicos, sino que también ha sido confirmado después por otros muchos expertos.

El siguiente punto para investigar por Elizabeth fue descifrar cómo el ADN de los telómeros hace copias de sí mismo dentro de la célula cuando ésta se reproduce.

En 1984, Carol Greider se unió al equipo de investigación de Elizabeth Blackburn como alumna. Y, tras jornadas muy duras de trabajo juntas consiguieron a finales de este mismo año demostrar la existencia de la enzima que llamaron telomerasa. Demostraban así, que esta enzima era la encargada de copiar las secuencias cortas de ADN exactamente igual, una y otra vez.

Recibió el premio Nobel junto a Carol Greider en 2009. Fue la primera vez en la historia que dos mujeres compartieron un premio Nobel. Este premio lo recibieron gracias a su descripción molecular de los telómeros y la identificación de la enzima telomerasa.

Es cierto que el premio Nobel por este descubrimiento no se lo concedieron hasta el año 2009, pero es por todo lo que se ha conseguido con este descubrimiento por lo que entiendo se les concede este tan reconocido premio.

La circunstancia de ser dos mujeres las galardonadas, bien merece nuestro reconocimiento, que sepamos de su existencia en este curso, o en otros posteriores, y que dediquemos un espacio a la brillante aportación de esta investigadora, y a otras muchas que sin duda hay, e iremos conociendo, al igual que otros muchos científicos que no conocemos.

Gracias a su descubrimiento, hoy sabemos que la telomerasa solo está activa en células como: óvulos y espermatozoides, en tejidos embrionarios, y en algunas células madre. Así tras el nacimiento, los telómeros se van acortando hasta producirse la muerta celular.

Sin embargo, esto no ocurre en las células cancerosas, en las que ocurre lo contrario, la telomerasa genera un crecimiento celular descontrolado formando tumores. Actualmente, se está intentado descubrir la forma de detener la actividad de la telomerasa en este tipo de células para acortar los telómeros y hacer que las células del tumor mueran.

Aquí, vemos la importancia de los distintos descubrimientos llevados a cabo sobre este tema, los telómeros y la telomerasa, y sobre el que se siguen basando estudios de longevidad, cáncer, e industria biotécnica.

Y esto no acaba aquí, en los últimos años, Liz Blackburn y sus compañeros han estado investigando el efecto del estrés sobre la telomerasa y los telómeros. Uno de los estudios sugiere que el estrés psicológico crónico puede acelerar el envejecimiento a nivel celular. Se ha encontrado que la violencia infligida acorta la longitud de los telómeros en mujeres que han sufrido abusos en comparación con las mujeres que nunca han sufrido abusos por parte de sus parejas.

En la Universidad de California en San Francisco, Liz Blackburn actualmente investiga los telómeros y la telomerasa en muchos organismos, desde levaduras hasta células humanas. A la vanguardia de la investigación de los telómeros, el laboratorio de Blackburn investiga el impacto del mantenimiento limitado de los telómeros en las células mediante la alteración de la enzima telomerasa.

Y también podemos ver como el trabajo de Liz Blackburn es inspiración y la base de numerosas investigaciones seguida por muchos científicos, incluida una de nuestra investigadora más importantes, María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. En declaraciones ofrecidas por esta científica, en diciembre de 2021, ve probable emplear su trabajo, basado en los telómeros y la telomerasa, para poder tratar, por ejemplo, las secuelas por Covid producidas en pulmones y riñones.

Así que, no queda otra cosa que dar las gracias a esta gran científica que acabamos de descubrir. Gracias Elizabeth Blackburn.

BIBLIOGRAFIA:

  • Elizabeth Blackburn – Wikipedia
  • Elizabeth Blackburn y Carol Greider – Mujeres con ciencia
  • María Blasco: <<El Camino para vencer el cáncer pasa por fármacos que vayan contra el tumor de cada paciente>>
2 Comentarios
  1. Antonio dice

    He querido entender que han descubierto que el estrés envejece, dado que las células lo hacen. Pues, espero que no tarden en descubrir como evitarlo, por favor.

  2. Leyre dice

    Hay que reconocer el papel tan importante que parece que ha desempeñado esta investigadora, y que parece haber descubierto lo que es uno de los pilares en el que basar otros muchos descubrimientos.

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