El silencio de Miranda Warning

0 559

Era 1999, cuando Lucia Martínez, una estudiante de filología inglesa de la universidad de Alicante, se disponía a tomar un avión que la llevaría a Estados Unidos para completar sus estudios. De hecho, en los meses anteriores había ido preparándose para ese viaje, para el que debería ser un paso importante en su futuro profesional, asistiendo a un curso de inglés jurídico, en el que había sentido un especial interés por la Miranda Warning, una ley americana con casi 50 años de historia, pieza básica en la lucha por los derechos civiles americanos. Pero aquel avión nunca partió, por lo menos con ella a bordo. Cuando el guitarrista Antonio Romero, su compañero de facultad, la llamo para pedirla que se uniera a una locura llamada música, Lucia abandono el sueño americano para ser desde entonces Miranda. Poco después firmaban contrato con la discográfica muXXIc, y se trasladaban a Madrid para grabar su primer disco en los estudios Trak.

El arribo de Miranda al grupo fue el inicio de una metamorfosis que llevaría a esa banda anónima a subirse a la vanguardia del pop español. Desde su llegada, Lucia transformo el grupo hasta cambiar su nombre, signo externo de un grupo nuevo, con una nueva identidad y forma musical. Lucia convertiría a su equipo en un grupo en tránsito entre el sajonismo y la españolidad, hecho que refleja muy acertadamente ese nuevo nombre: Miranda Warning.

Canciones vivas, con fuerte musicalidad, vibrantes y a la vez intimistas serian la base de un proyecto que ha sido reiteradamente comparado con los ritmos vivos y poperos de Cramberrys.

Tras un inicio arrollador con su álbum “Miranda Warning”, del que extrajeron el exitoso “despierta”, su segundo trabajo “escena segunda”, supuso una seria decepción para el grupo. Su pop de toque electrónico siguió bajo la atenta mirada de una crítica que veía en ellos una joya en maduración. Festivales conciertos, bolos en cadenas de radio, portadas de revistas, e incluso teloneros de Mana, pero olvidados por un público que aparentemente dejo de creer en ellos. Tras la caída de 2002, su fichaje por Sony BMG en 2005, les abrió de nuevo el mercado. Dejaron a su primer productor Javier Monforte, y de la mano de su manager y componente, Roberto Ropero, editan “Lugares que esperan”, todo un abanico de ideas y de formas musicales. Un disco cuyas voces, como en el anterior se grabaron en parte en la casa de Lucia, pero ya no como en los tiempos de trak, en los que insonorizaban la casa con mantas y montaban la mesa de mezclas en la cocina, porque “Lucia canta mejor en casa”. Su distinción se basa ahora también en que han incorporado trompas, instrumentos de viento, algún teclado y, especialmente, un mayor predominio de las guitarras, respecto a su discografía anterior.

Miranda Warning eran Lucia Martínez, Antonio Romero (guitarra) , Josué García (guitarra) Alberto Martínez (bajo) y Roberto Ropero (batería y producción).

Y desde 2007 permanecen en silencio

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More