El Reino de Navarra

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El Reino de Navarra fue uno de los reinos medievales de Europa surgido a mediados del siglo VIII. Estaba situado a ambos lados de los Pirineos pero la mayoría de su territorio lo situamos al norte de península ibérica. Constaba de dos zonas diferencias, la Alta Navarra donde se encontraba la capital, la mayoría de la población y los recursos y que estaba situada al norte de la península ibérica y la Baja Navarra que estaba situada al norte de la cordillera pirenaica.

Fue el sucesor del Reino de Pamplona fundado entorno a la capital de Navarra sobre el 824. En esa época este territorio sufría la presión de los francos por el norte, la presión musulmana por el sur y estaban dirigidos por un gobernador impuesto por el emir de Córdoba que no les gustaba. Llegó un momento que los habitantes se revelaron y la alta sociedad de la zona consiguió establecer a principios del siglo IX una monarquía. Coronaron como rey a Iñigo Arista, el primer rey conocido de Pamplona. Fue fundamental para que esto ocurriera la colaboración de una familia muladí que gobernaba extensas zonas del valle del Ebro que en muchas ocasiones estaba en rebeldía frente a Córdoba y les prestó su apoyo.

El Reino de Navarra surgió de un pequeño territorio que tras un periodo de expansión fue poco a poco perdiendo territorio y poder a causa de las invasiones de los reinos vecinos y de las peleas de sus dirigentes. Durante estos años fueron varias las dinastías que rigieron este reino. Fue durante el reinado de García Ramírez cuando se separó de los territorios de Aragón y en 1162 durante el reinado de Sancho VI cuando pasó a llamarse Reino de Navarra. A la muerte de éste le sucedió su hijo Sacho VII El Fuerte con el que se extingue la dinastía navarra ya que no tenía descendencia directa y le sucedió su sobrino el Conde de Champaña que accedió al trono como Teobaldo I que inauguró la dinastía de Champaña. Los reyes que formaron esta dinastía fueron Teobaldo I, su hijo Teobaldo II y al morir éste sin descendencia heredó el trono su hermano Enrique I y a la muerte de éste su hija Juana I.                                                  

Esta dinastía duró 71 años y finalizó con la muerte de Juana I. Esta época supuso un distanciamiento entre el rey y sus súbditos. Los nuevos monarcas estaban separados de su pueblo en parte por sus problemas derivados del idioma, además se rodearon de mucha burocracia y se creían seres divinos. Durante el reinado de esta dinastía se delimitaron las fronteras del territorio y se organizaron las merindades, se redactaron los fueros navarros, se consolidó la arquitectura gótica, se reorganizaron los oficios de la corte y se asemejaron a cómo eran en Francia, fomentaron la agricultura mediante los sistemas de riego e introdujeron nuevos cultivos y participaron en las cruzadas de oriente al frente de caballeros navarros y franceses.                                                     

Cuando Juana I murió, su marido quedó de regente sobre el Condado de Champaña. Este fue proclamado como rey de Francia y de Navarra con el nombre de Felipe IV de Francia y I de Navarra y los territorios del Condado de Champaña quedaron absorbidos dentro de los dominios de los reyes de Francia, aboliendo así la Casa de Campaña, pasando a reinar la dinastía Capeta (a la cual él pertenecía).                       

Navarra pasó a formar parte de la monarquía francesa durante el reinado de los tres hijos de Felipe IV que fueron Luis I (Luis X de Francia), Felipe II (V de Francia) se cree que hizo desaparecer a su sobrino Juan I (de Francia, el póstumo) a los 4 días de nacer para ser el rey de Navarra y Carlos I (IV de Francia). Este último cedió Navarra, que así recobró su independencia, a su sobrina Juana II. Durante esta época los fueros se establecieron de manera definitiva y se instituyeron las Cortes del Reino.

La casa de Évreux (vinculada a Francia) dio también reyes a Navarra ya que Juana II se casó con Felipe de Évreux. Sus descendientes fueron: Carlos II el Malo, el cual entró en lucha contra Francia a la que quería conquistar y Carlos III el Noble que hizo de mediador en muchos conflictos entre los reyes vecinos y mantuvo buena relación con los demás reinos españoles. A su muerte se abre un conflicto en la sucesión entre sus familiares que les lleva a una guerra civil. Esta situación de debilidad se prolongará durante medio siglo y finalmente en julio de 1512 Fernando el Católico invadió Navarra, que de esta forma pasó a formar parte de la Corono de Castilla y Don Juan de Albret y Catalina I, los últimos reyes de Navarra, huyeron de su reino, al que ya no volverán más y se instalarán al otro lado de los Pirineos donde mantendrán la dinastía que dará lugar a la casa de Borbón.  En los años siguientes se hicieron varios intentos para recuperar la independencia, pero no prosperaron.

La baja Navarra siguió siendo independiente, mantenido por la dinastía de Foix, hasta su incorporación a la Corona Francesa en 1620, perdiendo su condición de reino durante la revolución francesa.

La alta Navarra conservó su estatus de reino hasta 1841. Mediante la Ley de Modificación De Fueros de Navarra, el Reino de Navarra dejó de existir y pasó a ser considerada como una provincia foral con lo que pierde definitivamente su soberanía en favor de una soberanía española.

Bibliografía:

  • Reino de Navarra. www.wikipedia.org
  • Reino de Navarra. www.euskonews. ens
  • Monarcas de Navarra. www.wikipedia.org
  • Reyes de Pamplona y Navarra. www.jdieznal.com

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