El Cid Campeador

0 357

El Cid Campeador, es el apodo que se dio al guerrero Rodrigo Díaz. Se decía de él que era valiente, culto y leal. Rodrigo nació en Vivar, una aldea situada cerca de Burgos. Era hijo de Diego Laínez, noble de la Corte de Castilla, desgraciadamente su padre murió cuando Rodrigo tenía tan solo 15 años de edad. Por lo tanto, al quedar sin padre, Rodrigo fue criado por el monarca Fernando I, creciendo así junto al hijo de éste, Sancho.

Rodrigo adquirió su educación basada en letras y leyes, seguramente, en el monasterio de Cardeña. Así pues, debido a la educación de éste en dichos campos Alfonso VI le confió numerosas misiones. Durante un tiempo, Díaz de Vivar fue partícipe en guerras que tuvieron lugar en Zaragoza, Coímbra, y Zamora, junto a Don Sancho. En esa misma época fue nombrado caballero, Alférez (era el oficial encargado de llevar la bandera durante la infantería, y el estandarte en la caballería) y “Príncipe de la hueste´´ de Sancho II.  

A los 23, consiguió hacerse con el título de “Campeador´´, debido a que fue el vencedor de un duelo personal contra el alférez (oficial encargado de portar la bandera durante la infantería, y el estandarte en la caballería) del reino de Navarra.  

A los 24 era ya conocido como Cidi o Mío Cid, un nombre que expresaba cariño y admiración.

Tras la muerte de Sancho II, Alfonso VI le sucede en el trono. Pero las numerosas victorias en territorios del propio rey y por la zona de Zaragoza, junto a los reconocimientos del Cid causaron en Alfonso VI envidia, por lo que decidió desterrarle en 1081 de Castilla. Lo sorprendente fue que 300 caballeros castellanos decidieron acompañar al Cid.

Durante esos años, el Cid y todos sus hombres aprovecharon la ocasión e hicieron de Zaragoza su cuartel general, lo que les permitió luchar en Levante.

En 1087 el Cid vuelve a Burgos, pero tras intentar llevarse bien con Alfonso VI volvieron a discutir, por lo tanto al no haber paz se marchó a Valencia donde se convirtió en protector del rey de Valencia, que por esa época era un hombre de origen árabe.

De repente se originó un problema en la península pues el almorávide Yusuf cruzó el estrecho de Gibraltar, por lo que Alfonso VI que sabía de la valentía del Cid le pidió ayuda. Tras otro malentendido entre Alfonso VI y el Cid, Alfonso decide volver a desterrar al Cid de Castilla, transcurrió durante el año 1089.

En los años siguientes, Rodrigo Díaz de Vivar consiguió alcanzar una gran fama. Por el contrario, el reinado de Alfonso VI no veía más que problemas.  

En menos de 1 año, el Cid logró convertirse en señor de Lérida, Tortosa, Valencia, Denia, Albarracín y Alpuente (todos ellos eran reinos moros).

Aproximadamente en el 1093, el protegido del Cid de Valencia Al-Cádir, es asesinado. Al-Cádir, es la ciudad en la cual llegó al poder Ben Yehhaf. El Cid estuvo observando y conquistando durante 19 meses la ciudad y al final logró triunfar en junio de 1094.

Por lo tanto Rodrigo pasó a ser el señor de Valencia, y decidió conceder a la ciudad un estatuto de justicia (un documento en el que se reflejan los diferentes derechos de la población )que a los demás pueblos daba envidia y equilibrado, se centró también el restaurar la religión cristiana y a la vez renovó la mezquita de los musulmanes, fabricó monedas, logró hacerse con una corte de estilo oriental que incluía tanto poetas árabes como cristianos y personas importantes en lo referente a las leyes, resumiendo, supo dirigir con gran ímpetu al municipio valenciano.

Todavía le quedaban por afrontar numerosas batallas, sin ir más lejos por ejemplo la guerra que le enfrentó al emperador almorávide Mahammad, sobrino de Yusuf. Mahammad se presentó en Valencia con 150.000 caballeros. Por lo tanto, su victoria fue total, pues no pudieron con el enorme número de enemigos, los cuales se quedaron con el gran botín que el Cid defendía.

Llegó el 1097 y con él la muerte del único hijo varón del Cid, Diego, el cual murió durante la batalla de Consuegra.  

La muerte del Cid llegó en el año 1099, el domingo 10 de julio. Todos los cristianos lloraron su muerte.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More