Desenterrando el pasado

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Tras la victoria del banco sublevado en la guerra civil se instaura en España un nuevo modelo político: la dictadura. Un régimen autoritario vigente durante 36 largos años. El general al frente sería Francisco Franco el cual gozaría de todo el poder que el país podía ocupar. Gracias a esto podía manejar España y a los españoles lo que le facilitaba realizar cualquier deseo u ocurrencia que desease. Una de esas ocurrencias más característica sería el conocido Valle de los Caídos, una basílica católica, abadía y monumento, para rendir homenaje a todos los soldados caídos en batalla, tanto de un bando como de otro.

Con lo que no contaba Franco en vida, es que el día de su muerte no sería enterrado en el panteón familiar como tanto deseaba, sino, que sería en su tan amada basílica del Valle de los Caídos. Cuarenta y cuatro años después de su muerte (20 de noviembre de 1975) los actuales poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) se pondrían de acuerdo y se animarían a remover algo que parecía intocable e imposible; sus restos, los restos del gran dictador serían desenterrados. Se habría aprobado la exhumación de sus restos. Estos a partir del 24 de octubre de 2019 ya no tendrían una tumba de Estado ni descansarían en el Valle de los Caídos, uno de los grandes símbolos de la dictadura.

Este acontecimiento sería retrasmitido en directo a todo el país. A lo único que no tendrían acceso a ver todos los españoles sería el interior de la basílica en el momento de la exhumación. Los únicos presentes en el acto serían los operarios necesarios para levantar la fosa, un forense, la ministra de Justicia y los veintidós familiares de Franco. Los familiares serían los encargados de sacar a hombros el féretro original donde fue enterrado. Este no llevaría ningún tipo de bandera y sería trasladado en un helicóptero de las Fuerzas Armadas a su nueva ubicación, un panteón familiar en el cementerio madrileño de El Pardo, donde sería inhumado nuevamente sin honores militares. Todo este proceso tendría unas medidas de seguridad extremas: la zona principal donde se desarrollaría la exhumación sería cubierta por una carpa, se vetaría el uso de dispositivos electrónicos y se cerraría el espacio aéreo de la zona aumentando así el nivel de seguridad y posibles filtraciones.

A pesar del paso del tiempo, el dictador Franco no se ha ido de la cabeza de los españoles, eso no podrá suceder, es parte de la historia del país, del sufrimiento de toda una nación y menos si aún siguen existiendo instancias que lo recuerdan.

Técnicamente este proceso sería algo sencillo, una exhumación que se llevaría a cabo en tan solo unas horas. Pero políticamente sería una de las operaciones más complicadas y una de las que más tiempo ha llevado para llegar a la conclusión. No ha sido una decisión fácil ya que hasta en el día de la exhumación mientas miles de ciudadanos expresaban y mostraban en redes sociales su satisfacción, su felicidad y su agradecimiento por el cierre de una deuda de la democracia española, hubo tensiones y críticas hacia algunos partidos políticos ya que los que se oponen a la exhumación, creen que al remover la tumba del dictador se abrirán viejas heridas y se removerán sentimiento en todas las personas. Esto se ve reflejado en el día a día cuando se tienen que tomar decisiones importantes para el país, como la educación, sanidad o economía es imposible no hacer referencia a la Guerra civil y todo lo que conllevó.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/espana-cierra-capitulo-memoria-historica-exhumacion-franco/5422333/

Aquí tenéis un video en el que podréis ver un trozo de la exhumación de Franco.

BIBLIOGRAFÍA:

https://elpais.com/politica/2019/10/24/actualidad/1571914801_488476.html https://www.tvn-2.com/mundo/europa/Espana-exhumo-dictador-Franco-despues_0_5426457306.html

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