COVID, historia de una pandemia

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Hola hoy os voy a hablar sobre un acontecimiento que esta muy presente en nuestras vidas hoy en día, y no es otro que el covid-19.

El o la COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2.10​11​ el cual produce síntomas similares a los de la gripe o catarro, entre los que se incluyen fiebre, tos, mialgia y fatiga. En casos graves se caracteriza por producir neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda,15​ sepsis16​ y choque séptico que conduce a cerca de 3,75 % de los infectados a la muerte según la OMS.17​ No existe tratamiento específico; las medidas terapéuticas principales consisten en aliviar los síntomas y mantener las funciones vitales.13​

La transmisión del SARS-CoV-2 se produce mediante pequeñas gotas que se emiten al hablar, estornudar, toser o espirar, que al ser despedidas por un portador (que puede no tener síntomas de la enfermedad o estar incubándola)esas microgotas ​ pasan directamente a otra persona mediante la inhalación, o quedan sobre los objetos y superficies que rodean al emisor, y luego, a través de las manos, que lo recogen del ambiente contaminado, toman contacto con las mucosas orales, nasales y oculares, al tocarse la boca, la nariz o los ojos. ​ Esta última es la principal vía de propagación, ya que el virus puede permanecer viable hasta por días en cualquier objeto o sustancia.

Los síntomas aparecen entre dos y catorce días, con un promedio de cinco días, después de la exposición al virus. ​ Existe evidencia que sugiere que el virus podría transmitirse uno o dos días antes de que se tengan síntomas, ya que la viremia alcanza un pico al final del período de incubación. ​El contagio se puede prevenir con el lavado de manos frecuente, o en su defecto la desinfección de las mismas con alcohol en gel, cubriendo la boca al toser o estornudar, ya sea con la sangradura (parte hundida del brazo opuesta al codo) o con un pañuelo y evitando el contacto cercano con otras personas, entre otras medidas profilácticas, como el uso de mascarillas. La OMS desaconsejaba en marzo la utilización de máscara quirúrgica por la población sana, en abril la OMS consideró que era una medida aceptable en algunos países. ​No obstante, ciertos expertos recomiendan el uso de máscaras quirúrgicas basados en estudios sobre la Influenza H1N1, donde muestran que podrían ayudar a reducir la exposición al virus. ​ Los CDC de Estados Unidos recomiendan el uso de mascarillas de tela, no médicas.

Tras el primer brote de COVID-19 en Wuhan en diciembre de 2019, donde las autoridades chinas confirmaron 41 casos detectados entre el 8 de diciembre y el 2 de enero de 2020,​ la ciudad dejó de informar de los casos hasta el 19 de enero, cuando se confirmaron 17 casos más. Para ese entonces ya se habían comunicado los primeros casos por COVID-19 fuera de China: dos en Tailandia y uno en Japón.

La rápida expansión de la enfermedad hizo que la Organización Mundial de la Salud, el 30 de enero de 2020, la declarara una emergencia sanitaria de preocupación internacional, basándose en el impacto que el virus podría tener en países subdesarrollados con menos infraestructuras sanitarias. En esa fecha, la enfermedad se había detectado en todas las provincias de China continental y se diagnosticaban casos en otros 15 países.

El 11 de marzo la enfermedad se hallaba ya en más de 100 territorios a nivel mundial, y fue reconocida como una pandemia por la OMS.El número de casos confirmados continuó creciendo hasta alcanzar los 500 mil casos a nivel mundial el 26 de marzo de 2020.

Para prevenir la expansión del virus, los gobiernos han impuesto restricciones de viajes, cuarentenas, confinamientos, aislamiento social, cancelación de eventos, y cierre de establecimientos. La pandemia está teniendo un efecto socioeconómico destructivo,​ y el miedo a la escasez de provisiones ha llevado a compras de pánico. Ha habido desinformación y teorías conspirativas difundidas en línea sobre el virus, e incidentes de xenofobia y racismo contra los ciudadanos chinos y de otros países del este y sudeste asiático.

El mundo está pendiente de la vacuna contra el coronavirus para poder dejar atrás la pandemia. Los contagios declarados en todo el mundo superan los 44,5 millones, mientras que los fallecimientos sobrepasan ya los 1,1 millones, según los datos que recopila la Universidad Johns Hopkins, algo que está obligando a los investigadores a trabajar en tiempos récord. Con fecha 19 de octubre, la última referencia en la que aporta datos, el organismo internacional reconoce 154 proyectos que ya han encontrado un candidato a vacuna y se encuentran en fase preclínica. Además, hay otros 44 que la han superado y están en fase clínica, con pruebas en humanos. De ellos, diez están en la fase 3, previa a la comercialización.

Muchos de los pacientes que han sobrevivido a la infección por COVID-19 no se encuentran del todo restablecidos. Cansancio extremo, pérdida de masa muscular, tos, trastornos del sueño, alopecia y ganas de llorar son padecimientos frecuentes que controlan las unidades postcovid.

En mi opinión, si tenemos en cuenta la parte social. La pandemia se está extendiendo a través de los Continentes por la falta de empatía y cuidado de algunas personas. Si todos siguiéramos las medidas y cuidados recomendados por los médicos toda esta situación sería diferente.

Espero que os haya gustado.

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