Carta a la Humanidad

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Un buen día un hombre joven y rico recibió el cumplimiento de un deseo suyo de poder vivir todo el tiempo que quisiese. Lleno de alegría, emprendió un viaje para recorrer todo el mundo. Visitó infinidades de países, quedándose el tiempo que se le antojase, ya que era rico y no tenía la barrera del tiempo. Luego de que hubo satisfecho todos sus deseos regresó a su país para formar una familia, se casó y tuvo hijos. Parecía que su vida era hermosa hasta que un día le tocó afrontar la muerte de sus padres. Las primeras manchas negras sobre su vida rosada empezaron a aparecer. Sus hijos crecieron, su mujer envejeció y enfermó. El, en cambio, a pesar de tener ochenta años, aparentaba unos cuarenta. Un día, en el lecho de su esposa le contó su secreto. Ella, con una caricia suave sobre su rostro le aconsejó que aprovechara lo mejor posible su don y que no la olvidara nunca. Las lágrimas mas profundas llegaron cuando ella se fue. Solo, sentado en un parque, empezó a recorrer en su mente todo lo que había vivido. En su reflexión vio tanto afán por cosas efímeras que le restaron tiempo para estar con las personas que más amaba. Vio cómo la vida es un segundo desperdiciado por tanta gente.

Pasado un tiempo, se aseguró que sus hijos estuviesen bien, volvió a viajar por el mundo. Pero esta vez, para utilizar su fortuna para ayudar a los demás. Cada día se convencía más que nada sirve una vida eterna en un planeta tan vacío, injusto y triste. Buscó cambiar el destino de muchas personas, pero seguía siendo misión imposible. Cansado ya de tanta lucha y de tanto tiempo solo sin su amor, pidió otro deseo. Quiso que la realidad cambiara y que el mundo sea un lugar justo para todos. Este no fue concedido. Pero él no se rindió, sabía que eso no lo entendería. Hizo un último intento, el de llevar una carta a toda la humanidad, una relatando toda su vida y hechos, una carta rogando que brote a manantiales el amor en cada persona para hacer de este mundo un mejor lugar. Y así, creó en el mundo muchas organizaciones para ayudar a la humanidad. Luego de haber hecho todo lo que estaba a su alcance, decidió unirse con su esposa.

Pero quiero extender este cuento a todo el mundo para que por un momento reflexionen sobre en qué lado están en esta vida, del que construye o destruye. No importa cómo o cuánto, solo pido que cada uno haga todo lo posible para ahuyentar el dolor y la injusticia lo más posible de este mundo. La muerte es un tema que algún día se resolverá. No hay otra cosa que desee más oír por todos que sea: hay paz, amor, libertad y alegría. Deseo una sincera amistad en toda la humanidad y mi amistad para toda la humanidad.

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