Campos de concentración en Cantabria

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Está claro que todos somos conocedores de la cantidad de campos de concentración (o de exterminio) que ha habido a lo largo de la historia en todo el continente europeo, sobre todo. Pero ¿qué pasaría si os dijera que en Cantabria también hubo?, ¿qué pensarías al saber que en sitios por los que pasas a diario, disfrutas de conciertos o entrenas con tu equipo, hace años estuvieron recluidos miles de hombres por, tan solo, pensar de forma diferente a la persona que gobernaba nuestro país?

Antes de seguir hablándoos un poco más a cerca de este tema, creo que es conveniente saber, con exactitud, qué es un campo de concentración. Estos, son centros de confinamiento en los que se encierra a las personas por su pertenencia a un colectivo genérico en lugar de por sus actos individuales, sin juicio previo ni garantías judiciales. Es decir, centros en los que el gobierno amontona a todos aquellos que piensan de una manera distinta, y por lo tanto los ven capaces de crear una revolución que se pueda volver contra ellos. Es por eso, que, presas del miedo deciden privarles de su libertad y de cualquiera de sus derechos para seguir ostentando sus privilegiados puestos como mandatarios, y continuar así sometiendo a un país bajo sus propios ideales (la mayoría de los cuales son erróneos).

Desde el comienzo de la Guerra Civil, y a medida que las tropas franquistas iban avanzando por todo el territorio Ibérico hacia su victoria, se fueron creando, en este mismo, espacios para concentrar, recluir y custodiar a la parte de la población que se consideraba contraria al nuevo régimen emergente. El campo de concentración pionero en España, fue el situado en la campa de La Magdalena, Santander, Cantabria. Tanto fue así, que, en 1938, la revista Nueva España dedicaba cuatro páginas a difundir la “actividad benéfica” que este realizaba. Pero no creáis que fue el único campo de concentración de la comarca, en Cantabria llegaron a haber hasta 14 diferentes, repartidos por: Santander, Torrelavega, Santoña, Laredo, Castro Urdiales y Reinosa (entre otros).

Los presos (hasta 50.000 solo en la campa de la Magdalena) que vivían su cautiverio bajo la atenta mirada de soldados del ejército de Franco, esperaban a ser destinados a un centro penitenciario en el que cumplir su condena (como si estar allí fuera el equivalente a unas vacaciones), a ser  clasificados para partir destinados al ejército, a ser utilizados como mano de obra forzada o, en una gran cantidad de casos, a ser “paseados” (este era el termino que se utilizaba para hacer referencia a la ejecución de los presos). 

Algunas de las obras mas destacadas realizadas por presos (por supuesto obligados) fueron: el Túnel de la Engaña, este era un túnel ferroviario que nunca se llegó a inaugurar y, que, hoy en día es utilizado como una ruta de senderismo que conecta nuestra comarca (Cantabria) con la provincia de Burgos; la vía de ferrocarril Santander-Mediterráneo; y la Torre del Infantado, perteneciente al antiguo ayuntamiento de Potes.

Destaquemos ahora, las condiciones en las que los “rojos” (como se denominaba a los comunistas) recluidos en los campos de concentración, vivían. La mayoría de ellos no tenían una cama, ni siquiera un camastro, por lo que yacían en el suelo independientemente de las condiciones climatológicas, esto no hizo más que provocar cuantiosas enfermedades, que, unidas a la mala alimentación, a los tremendos esfuerzos físicos y a la carencia de higiene (sin añadir la cantidad de fusilamientos) elevó de una manera desorbitada el nivel de mortandad. Es por eso por lo que en las fosas comunes de los cementerios fueron enterrados miles y miles de cuerpos. Por poner un ejemplo, en el cementerio de Ciriego, entre los años 1937 y 1948 enterraron hasta 836 cadáveres provenientes de los distintos centros de concentración. Esto solo son datos extraídos de los escasos archivos que se conservan o incluso que se llegaron a registrar, porque, como todos sabemos, es de dominio público que durante los años de la guerra (y alguno más en adelante) gran parte de las víctimas de los fusilamientos, no llegaban a se enterrados en un cementerio junto a sus seres queridos, sino que, eran sepultados en las cunetas y dados por desaparecidos. El resultado de esto fue que las familias de los fallecidos (asesinados por el ejército), no tenían tumba ni lapida donde rezarlos. Años más tarde, estos hechos, derivaron en un gran problema social, y tras muchos trámites burocráticos algunas familias (las que no perdían la esperanza o el dinero por el camino) consiguieron rescatar algunos de esos cuerpos y darles sepultura como lo merecían.

Antes de terminar, me gustaría centrarme un poco más en los campos de concentración de mi ciudad, Torrelavega. En esta podías encontrarte con dos campos de concentración, cuatro prisiones (una femenina y tres masculinas, todas igual de inhóspitas) y con un destacamento penal en la Fábrica de la SNIACE.

Fueron cientos de miles de personas las que pasaron como presidiarios por la que hoy es nuestra ciudad y, a la cual, vemos como un sitio apacible y tranquilo en la que, rara vez ocurre algo que escape de los márgenes de lo considerado normal. Creo que al igual que me pasó a mí, la mayoría de nosotros desconocemos este capitulo de la historia de Cantabria, yo lo descubrí un poco de rebote, nos habían pedido hacer este trabajo de investigación para el cuál teníamos que escoger un tema y exponerlo (si era original mejor que mejor). Todavía no tenía decido el tema cuando, un día echando un vistazo a las redes sociales, encontré un articulo sobre los campos de concentración del campo de la Magdalena, de inmediato leí el articulo y pregunté a las personas de mi alrededor si sabían de esto. Todas coincidieron en la respuesta: NO. Sin dar crédito a lo que estaba escuchando y leyendo, sentí la imperiosa necesidad de hacer el trabajo sobre este tema, y, de este modo, poder mostrar a la parte mas poderosa de la sociedad, los jóvenes, una parte de la historia que nunca nos contaron en los libros de texto, ni en nuestras casas porque, ni maestros, ni padres, ni muchos de nuestros abuelos conocían.

Ya, por último, me gustaría dedicar unas palabras a esta sociedad que injustamente está destrozando la memoria histórica de nuestra tierra. Lo que más me sorprendió al ponerme a buscar información sobre este tema, es, precisamente, la falta de esta. A excepción de unas cuantas fotos de viejos recortes de periódicos, un libro titulado “Campos de exterminio en España” (en la que solo dedican unas pocas páginas a Cantabria) y una exposición realizada en 2015 por Alberto Santamaria no hay nada más. Ante esta situación me siento bastante frustrada ya que, creo, que es algo que todos deberíamos conocer, sobre todo por que no es algo tan lejano, ni paso en la otra punta del mundo. Todas estas historias tomaron lugar en sitios por los que pasamos a diario, sitios que a lo mejor vemos desde nuestra ventana, ¿quién diría que el Asilo San José (que los alumnos del colegio Ntra. Sra. de la Paz vemos desde las ventanas de nuestras aulas) hace casi un siglo albergaba entre sus parámetros a presos?, ¿quién a sus dieciséis años, mientras está entrenando con su equipo de futbol o de atletismo en los campos de la SNIACE piensa, que, en esas mismas tierras, tal vez, murió exhausto algún hombre inocente solo por ser diferente?  ¿quién, estando en un concierto en la campa de la Magdalena mientras baila piensa que, donde ahora hay un escenario antes hubo maquinas de tortura para los condenados a muerte?

Humildemente pienso que no se nos debería privar de esta información, porque puede ser la llave que nos lleve a abrir la puerta de la valoración. Creo que al conocer esta historia valoraremos más todo lo que nos rodea, la libertad y las infraestructuras de las que hoy gozamos, pero que hace unas generaciones atrás, solo eran el fin de un montón de las que pudieron ser unas vidas trepidantes llenas de aventuras.

He obtenido la información utilizada para realizar este trabajo de las siguientes fuentes:

https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/Campos-concentracion-expiando-conciencias_0_523197735.html

https://postureocantabro.com/santander-tuvo-un-campo-de-concentracion-en-la-magdalena/

https://www.eldiario.es/cantabria/desmemoriados/Mapa-concentracion-penitenciario-Cantabria-franquismo_6_946715330.html

https://cantabrialiberal.com/p/sabias-que-en-santander-hubo-campos-de-concentracion,196486.html

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