Básico 23. La II República, el Bienio Reformador

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“Resume las reformas impulsadas durante el Bienio Reformista de la República”

1. El origen de la república

Tras la caída de Primo de Rivera, y mientras Alfonso XIII buscaba mantener la Restauración con los gobiernos Berenguer y Aznar, los partidos contrarios al rey y su política formaban el Pacto de San Sebastián, una coalición donde destacaban republicanos y socialistas.

Tras algunos levantamientos militares contra el rey, fuertemente reprimidos, como el de Jaca, Aznar convocó elecciones municipales, que fueron entendidas como un plebiscito: monarquía o república.

El 12 de abril tuvieron lugar las elecciones, ganadas por los monárquicos, pero en casi todas las ciudades y poblaciones importantes la oposición obtuvo la mayoría, justo en las zonas donde se votaba en libertad, lejos de la influencia de los caciques.

Al día siguiente se produjeron manifestaciones republicanas en las grandes ciudades. La oposición formó un comité revolucionario que exigió la caída de la monarquía y el rey aceptó renunciar al trono.

El día 14 de abril comienza con una huelga general en todo el país. Se proclama la república en Eibar y una horas después los nacionalistas Companys y Maciá proclaman en Barcelona la “República catalana”, el comité revolucionario se convierte en gobierno provisional y proclama la república en toda España.

2. El gobierno provisional

En el nuevo gobierno provisional estaban representados la mayoría de los líderes del comité revolucionario creado por el Pacto de San Sebastián. La presidencia la ostentaba Niceto Alcalá Zamora (un conservador católico) y entre sus componentes se encontraban políticos como el liberal Maura, el centrista Lerroux, los socialistas Prieto o Largo Caballero, el republicano de izquierdas Azaña y nacionalistas gallegos y catalanes. El nuevo gobierno convocó cortes constituyentes.

3. El Bienio Reformista

Las elecciones constituyentes fueron ganadas por la coalición republicano-socialista.

Aprobada la Constitución el 9 de diciembre de 1931, al día siguiente fue elegido presidente de la República Alcalá Zamora, que mantuvo como presidente del gobierno a Manuel Azaña. El gobierno siguió formado por socialistas y republicanos y afrontó una amplia labor reformista, continuación de la iniciada por el gobierno provisional:

a. El proyecto más ambicioso fue la Reforma Agraria (1932).

Desde el primer momento la República intentó modernizar el ámbito rural y reparar injusticias: prohibición de desahuciar a los pequeños arrendatarios, introducción de los jurados mixtos en las relaciones laborales entre propietarios y jornaleros, obligación del laboreo forzoso para paliar el paro o el decreto de términos municipales que obligaba a los patronos a contratar, preferentemente, a los trabajadores locales.

La agricultura era parte de la causa del atraso español por la estructura de la propiedad y la escasa rentabilidad.

La estructura de la propiedad era muy variada: en el sur predominaban los latifundios con alta proporción de jornaleros que padecían un paro estacional. En el norte y este existían cultivadores independientes y arrendatarios.

La Ley de Bases de la Reforma Agraria fue aprobada en septiembre de 1932, tras varios proyectos. Con ella se perseguía la redistribución de tierras y el asentamiento de campesinos. Para la aplicación de la Ley se creó el instituto de Reforma Agraria (IRA). Aunque se expropiaron sin indemnización las tierras de los grandes de España, el IRA no consiguió grandes resultados. Al final de 1933 sólo se distribuyeron tierras a unas 12.000 familias. Ni trabajadores ni propietarios estaban satisfechos.

Por otra parte, la reforma sólo parecía incidir en el problema de las grandes propiedades y los jornaleros sin contar que los pequeños propietarios tenían también dificultades importantes de rentabilidad e inversión. Muchos de ellos se vincularon a la Confederación Nacional Católica Agraria que apoyó las opciones políticas de la derecha y fue una fuente de voto para la CEDA, partido mayoritario de la derecha española durante el segundo bienio de la República.

b. Otro problema era el militar. El ejército español contaba con exceso de jefes y oficiales. Estaba mal dotado de material y había intervenido mucho en política. El objetivo era, por una parte subordinar el poder militar al civil y por otra parte modernizar sus enseñanzas y su capacidad operativa. Se suprimió la Academia General de Zaragoza y se redujo el personal. Desapareció la Ley de Jurisdicciones y el Consejo Supremo de Guerra, sus competencias pasaron al Tribunal Supremo.

c. La Iglesia católica se convirtió en el tema más conflictivo. Constituía un poder histórico y su presencia era constante en la vida española. Una gran parte del sistema educativo era controlado por la Iglesia, que estaba sostenida económicamente por el estado, según la constitución de 1876.

El gobierno republicano creo escuelas públicas y luchó por la libertad de conciencia. Además, la oposición de la iglesia al nuevo régimen la convertía en enemiga del estado y reducto conservador. El estado decretó la disolución de la Compañía de Jesús, secularizó los cementerios, puso en marcha la Ley de Divorcio y la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas y se elimino el concordato, decretándose la libertad de cultos.

La iglesia criticó a los nuevos gobernantes, y la quema de conventos de mayo de 1931 no facilitó las cosas, y provocó la organización política de los católicos en partidos anti republicanos como la CEDA o la Acción Popular de Herrera Oria.

d. Cataluña era otro de los problemas. Conforme a la constitución debían debatirse en las cortes los proyectos de estatutos regionales. Pero parte de los partidos del gobierno eran reacios a las autonomias. En septiembre de 1932 se aprobó el Estatuto de autonomía de Cataluña que garantizaba a la región muchas de sus antiguas aspiraciones. El estatuto reconocía un parlamento propio, un presidente del ejecutivo (Generalitat) y un gobierno autónomo. En las primeras elecciones triunfo la izquierda, siendo elegido presidente de la Generalitat Francesc Maciá y Lluis Companys presidente del Parlamento.

e. También se abordó una nueva legislación laboral que mejorara las condiciones de los trabajadores. Largo Caballero logró mejoras salariales, extensión de los seguros sociales, Ley de Contratos de Trabajo, de Jurados Mixtos, de Cooperativas,.. De lo que se trataba era de afianzar una serie de mejoras y consolidar la capacidad de negociación e intervención de los sindicatos obreros. Se buscaba también restar protagonismo al radicalismo sindical de la CNT.

f. En el campo económico Indalecio Prieto no mantuvo una política económica clara. Pero acertó en la extensión de los regadíos, con la construcción de embalses y potenciando las Confederaciones Hidrográficas.

g. En la educación Rodolfo Llopis impulsó la lucha contra el analfabetismo y logró la gratuidad de la enseñanza primaria. Los Institutos de Enseñanza Media se duplicaron, el número de maestros aumentó y se crearon unas 12.000 escuelas. Las Misiones Pedagógicas creadas en mayo de 1931 para llevar la cultura a las zonas rurales fueron una iniciativa del ministro Fernando de los Ríos, y de ahí salió el proyecto de García Lorca de popularizar el teatro a través del grupo “La Barraca”.

La coalición de republicanos y socialistas entro en crisis en 1933. La CNT, controlada por los sectores más radicalizados, protagonizaron huelgas y levantamientos armados proclamando el comunismo libertario en muchos lugares. El paro se convirtió en un mal endémico. En una de esas revueltas la policia mató a un grupo de anarquistas en el pueblo de Casas Viejas, lo que se convirtió en un símbolo de la lucha de los anarquistas radicales contra una república blanda que no colmaba ninguna aspiración de campesinos y obreros, por lo que sólo quedaba la revolución.

En el polo opuesto la extrema derecha conspiraban para desbancar al gobierno de Azaña, al que acusaban de no hacer frente a los revolucionarios. El levantamiento armado del general Sanjurjo, en 1932  en Sevilla fracasó pero avisaba que parte del ejército estaba dispuesto a acabar con la República. Además los patronos estaban en contra de las medidas agrarias y laborales. Y desde los mismos partidos republicanos existía una oposición fuerte, como la del Partido Radical y su dirigente Lerroux, que no aceptaban la colaboración de socialistas.

La coalición se resquebrajó y el socialismo se dividió.  Al final Azaña dimitió en septiembre de 1933 y en diciembre se convocaron nuevas elecciones ganadas por la CEDA y el Partido Radical. Las reformas quedaron paralizadas.

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