Básico 22. La dictadura de Primo de Rivera

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“Describe la evolución de la dictadura de Primo de Rivera, desde el directorio militar hasta el directorio civil y su final”

1. Las causas

La principal causa estaba en el agotamiento del sistema de la restauración y la crisis de la monarquía parlamentaria cuyo síntoma fue la inoperancia de los partidos políticos y los gobiernos de unidad tras la crisis del 17.

En el ámbito de la izquierda, la radicalización del socialismo, y la fundación del partido Comunista de España a partir del ala más extremista del PSOE, llevó a suponer que un gobierno autoritario podría frenar el movimiento obrero y la agitación social.

El creciente protagonismo del ejército en la vida política, que ya se había manifestado en la crisis de 1917 era paralelo a su ineficacia como cuerpo armado, puesto en evidencia tras el desastre de Annual. La elaboración del expediente Picasso ponía en cuestión la actuación de los mandos militares y cuestionaba incluso al rey. El golpe militar paralizaría la investigación.

Algo que preocupaba especialmente a la población era el conflicto y la violencia permanente, que se exacerba en el trienio bolchevique, y cuya manifestación más extrema fue la llamada guerra social barcelonesa. Todo ello en un clima de fuerte recesión económica que condenaba al paro y el hambre a las clases medias y bajas.

El auge de los nacionalismos periféricos, como el vasco y el catalán alarmaba a las fuerzas más conservadoras del país, entre ellas al ejército.

Un factor muy decisivo era, además, la crisis de las democracias y el surgimiento del fascismo italiano, contrarrevolución preventiva surgida en Italia para conjurar el peligro marxista. En el mismo año 23 ya se había producido la Marcha sobre Roma, que instauró el fascismo en aquel país. Junto a ello, el triunfo de la revolución bolchevique en Rusia, que generó un justificado temor entre las clases burguesas a que el contagio revolucionario se propagara en sus propios países.

2.El Directorio Militar

En 1922 Miguel Primo de Rivera era el Capitanía General de Cataluña, muy curtido en la lucha anti obrera, comienza a conspirar con otros generales y con el rey. Cuando en agosto de 1923 los soldados se niegan a embarcar para ir a Marruecos se acelera la conspiración. El 12 de septiembre de 1923, desde Barcelona, Primo de Rivera lanzaba un Manifiesto que era una relación confusa de intenciones que no respondían a una ideología, sino a un carácter, con ciertos tintes regeneracionistas. Era un golpe de Estado militar, que el rey aceptó el día 13, por lo que Primo de Rivera disolvió las Cortes y suspendió la Constitución de 1876.

El Directorio Militar estaba integrado solo por militares de todas las capitanías. La opinión pública, al igual que los principales grupos políticos, acogió favorablemente el pronunciamiento, solo la UGT y el partido socialista publicaron un manifiesto en el que mostraban su desaprobación. Mucho más clara fue la oposición del PCE, de la CNT y de algunos intelectuales como Unamuno y Pérez de Ayala..

Las primeras medidas de la Dictadura fueron: implantación del Estado de Guerra durante dos años, la supresión de las garantías constitucionales y la censura de prensa. En segundo lugar sustituyó los gobernadores civiles por gobernadores militares y procedió al nombramiento de jefes y oficiales en los cargos de la administración. Por último disolvió los ayuntamientos que fueron sustituidos por juntas de vocales formados por los mayores contribuyentes de cada localidad. Además el gobierno cualquier actividad de sindicatos y partidos políticos lo que iniciaría una dura represión de la que formarían parte milicias como el somaten catalán.

El problema político y religioso se solucionó mediante la creación de un solo partido, ni de derechas ni de izquierdas cuyo lema fuera “Dios, Patria y Religión”; será la Unión Patriótica, surgida de grupos conservadores y círculos católicos, como los Propagandistas de Herrera Oria.

Los desordenes sociales, huelgas y el terrorismo acaban cuando todos los gobernadores civiles son sustituidos por gobernadores militares, en función de los Estatutos Municipal y provincial, que otorgaban mayor autonomía a los ayuntamientos, la lucha contra el caciquismo y el permiso a los militares a reprimir con dureza cualquier manifestación o huelga que se considerase contraria al régimen o a los intereses de la nación, siendo encarcelados los promotores, especialmente los comunistas, anarquistas y separatistas. 

En el ámbito económico se favorecieron las actividades agrarias e industriales que, junto a la nueva coyuntura económica internacional y la política proteccionista, logran abandonar el estancamiento económico.

Pero los problemas más graves para la Dictadura fueron Cataluña y Maruecos. Aunque al principio prometió respetar la lengua, bandera e instituciones catalanas (Mancomunitat), cambió de opinión y prohibió la bandera y lengua catalana en actos oficiales y decidió convertir la Mancomunitat en un organismo puramente administrativo.

Abdelkrim. Foto Alamy.es

En cuanto Marruecos la situación era de caos. En 1924 Abd-el-Krim entraba en Xauen y atacaba zonas francesas. A partir de 1925, Primo de Rivera organizó un gran desembarco, a cuyo frente situó al general Sanjurjo que junto a las tropas francesas desembarca en Alhucemas y comienzan a recuperar el territorio de Abd-el-Krim. El 10 de julio de 1926, Francia y España firmaban en París un acuerdo sobre el desarme y la ayuda mutua. Las últimas campañas de 1926-27 zanjaron definitivamente la cuestión marroquí. Esto ocasionó un reforzamiento de la autoridad del ejército y del propio Directorio.

3. El Directorio civil

Calmado el país, Primo de Rivera sustituye en 1925  el Directorio Militar por uno Civilque pretendía crear una nueva organización política del Estado. Las propuestas políticas que Primo de Rivera intentó en este periodo terminaron en fracaso. Tanto la idea de consolidar un partido único La Unión Patriótica, como su proyecto de crear una nueva Constitución a través de una Asamblea Nacional Consultiva (compuesta por representantes de las instituciones y corporaciones), idea a la que el rey se negó.

Directorio civil con Miguel Primo de Rivera en el centro. Foto ABC

Pero no solo el Rey manifestó su falta de apoyo. La idea de consolidar un nuevo régimen personalista chocó los partidos políticos, Iglesia y el ejército (intento de golpe militar “Sanjuanada “ 1926, al querer imponer ascensos no por antigüedad sino por méritos de guerra, favoreciendo a los africanistas).

Fue una época de intensa intervención del Estado en las decisiones económicas y en las relaciones entre empresarios y trabajadores (Comités Paritarios para resolver cuestiones laborales). Además esto fue acompañado de leyes sociales paternalistas como los subsidios a familias numerosas.

La economía fue planificada por Primo de Rivera y se impulsaron los monopolios estatales. Mediante un Plan Nacional de Infraestructuras inauguró grandes embalses, constituyó Confederaciones Hidrográficas y planificó la construcción de carreteras y mejoró los ferrocarriles, todo ello financiado con ayuda de los bancos y la emisión de Deuda Pública.

4. El final

En 1929, la dictadura estaba sentenciada. De un lado estaba la oposición a sus reformas políticas. En ese año la oposición callejera volvió en forma de manifestaciones estudiantiles, huelgas (ante la mala situación económica creada por el crack del 29) y críticas de los intelectuales, de los partidos de izquierda obreristas y de los catalanistas.

En ese año un nuevo intento de golpe de estado dejó clara la desafección de un ejército que seguía considerando al rey como a su superior jerárquico.

Finalmente, Miguel Primo de Rivera, tras verse abandonado por los altos mandos militares, presentó su dimisión en enero de 1930 y se retiró a vivir a París donde moriría pocos meses después.

La opinión pública culpó al rey de los males de la Dictadura: la falta de libertades y la crisis económica. Para ello el rey intentó, hasta abril de 1931 un difícil tránsito de una situación dictatorial a otra de normalidad constitucional. Para ello, el 30 de enero de 1930 se formaba un nuevo gobierno al mando del general Berenguer (el error Berenguer)

Pero el general no contó con el apoyo de los viejos políticos, pues desconfiaban de la suerte de la monarquía. Su gobierno, apenas hizo otra cosa que recomponer el sistema podrido de la Restauración. Además, el ministro de hacienda, Arguelles puso en práctica una política deflacionista y basada en el equilibrio presupuestario y el temor al déficit, lo que agudizó la recesión económica, aumentó el paro y propició la caída de la inversión privada, ayudando de esta manera a la intensificación de la tensión social que rodeó los últimos meses de la monarquía.

En agosto de 1930, los monárquicos constitucionalistas, los republicanos, los regionalistas y el PSOE, constituían el  l Pacto de San Sebastián, lo que coordinaba a toda la oposición al Rey. Oposición que también manifestaban intelectuales y militares.

Ante el rechazo de muchos líderes políticos a hacerse cargo del gobierno, El Rey nombra al almirante Aznar (en sustitución de Berenguer) con la intención de aglutinar a los monárquicos, no cambiar nada y convocar  elecciones, primero municipales, y luego a Cortes, con carácter constituyente.

Así en abril tuvieron lugar las municipales, caracterizadas por la limpieza en la actuación del gobierno, el despertar de la opinión pública y su interés y  la apatía de los monárquicos que acudieron divididos. Las elecciones fueron interpretadas como un plebiscito. En las grandes ciudades triunfó la República y en los distritos rurales, controlados por los caciques los monárquicos.

Tras sopesar la situación y el abandono de los suyos Alfonso XIII decidió abdicar y abandonar el país. El 14 de abril de 1931 se constituía la II República.

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