Aurelio Cayón

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Su nombre es Aurelio Cayón, Cántabro, de Sarón forma parte de la comunidad de religiosos de Sagrados Corazones, desempeñando la labor de párroco en la comunidad de Nuestra Señora de La Paz. Se ha ganado entre nosotros una bien merecida fama de hombre dialogante, honesto, de permanente mano tendida. Charlamos hoy con él sobre vida y sobre religión, al amparo de una fecha muy especial, la canonización este mes de Damián de Molokai.

¿Cuándo nació el sacerdote?

Cuando nací. Desde pequeño, fue un estilo de vida que me atrajo. Lo que primeramente era solo una curiosidad, y una forma de actuación que llamaba mi atención, pronto se convirtió en un sentimiento profundo que se vio acrecentado por el ejemplo y la cercanía a varios sacerdotes. ¿Por qué?, Porque era una vida que me parecía interesante, en cuanto que de esa manera podría llegar a ser feliz y a servir a los demás.

¿Por qué se introdujo en los Sagrados Corazones?

Estudié de pequeño hasta E.G.B en un colegio de monjas de los S.S.C.C en Argomilla de Cayón, cerca de Castañeda. Luego me traslade al colegio de frailes en Miranda de Ebro (Burgos), pero como este no tenía los últimos años de bachiller, regrese a Cantabria para terminar en La Paz. Ahí vi clara mi vocación y decidí trasladarme a Madrid, al noviciado. Después mi vocación se acrecentó trabajando en Salamanca, ayudando en las parroquias y en una casa de enfermos de Sida.

Anteriormente has mencionado el noviciado, ¿podrías explicarnos que es?

Es un año en el que te dedicas a reflexionar si de verdad quieres ser cura o no y te preparas para afrontar tu futura vida religiosa, en caso de que decidas que sí.

¿Tuvo en todo esto la existencia de alguien en tu familia relacionado con la Iglesia?

En relación con ella sí, porque todos son cristianos, pero si os referís a si hay alguien realizando una labor dentro de la comunidad, una prima mía segunda, se incorporó a la Iglesia poco después de hacerlo yo.

¿Qué te dijeron en casa cuando les contaste tu decisión de incorporarte a la Iglesia?

Mi familia siempre ha respetado mi decisión y viendo que a mí me gustaba esto y era feliz así, ellos estaban contentos con mi decisión.

¿Cómo es un día normal en tu vida?

Me levanto a las seis o siete de la mañana, a las ocho la comunidad nos reunimos para hacer una oración en común. Después, desayuno y vengo al colegio. Como y por la tarde realizo algunas actividades en la parroquia como la catequesis, preparación para la confirmación…A veces al atardecer ofrezco alguna misa.

En el viaje a Roma, durante la Canonización de Damián. Foto eolapaz

¿Cuál es la experiencia más positiva que te ha marcado como sacerdote?

El trato con enfermos de sida en salamanca porque son personas que aunque su vida sea dura, tienen motivos para vivir, ser feliz en la vida y ayudar a los demás.

¿Qué preparación requiere tu trabajo?

Para ser sacerdote se necesitan estudios eclesiásticos de filosofía y teología, y en mi caso un bienio de especialización en Biblia.

¿Qué es lo más pleno en la vida de un sacerdote?

Lo que más me gusta es el contacto con la gente y poder ayudar a los demás. Otra cosa que también me gusta es celebrar la eucaristía con la comunidad cristiana.

¿Qué le duele a un sacerdote, en su labor cotidiana?

El sufrimiento, la infelicidad de los demás. Cuando ves que la gente vive la religión como algo obligatorio y no como algo que le hace feliz. También cuando una persona acude a ti y no le puedes ayudar.

En el emocionante acto de la canonización

¿Hasta qué lugares te ha llevado tu trabajo?

Hice mis estudios en Madrid, los cuales, interrumpí un año yéndome a Paraguay como misionero. Después estuve tres años en un pueblo de Cáceres en una escuela-hogar con niños enfermos y por último siete años en Salamanca en una casa con enfermos de sida compaginándolo con la labor en parroquias rurales.

Estos días los preparativos del viaje a Roma son febriles, ¿Qué significado tiene para los religiosos esta canonización?

Para toda la comunidad de Sagrados Corazones, religiosos, religiosas y laicos que nos acompañan, es una gran alegría. Un reconocimiento de la bondad, del compromiso cristiano de un gran hombre, de un hermano. Santificarle ahora no significa que su labor sea mejor por ello, pero si coloca en primer plano un ejemplo de vida, que pretendemos nos guíe a nosotros, y a vosotros, que empezáis a vivir ahora

Hay gente que ve en esta celebración solo un rito, algo desfasado

Los ritos son importantes, son formas de encontrarnos con Dios, y con los demás. Pero si lo decís en el tono despectivo, por formal o superficial en que algunos lo dicen, os diría que amar a los demás no es un rito, dedicar tu vida a los demás no es un rito, anteponer las necesidades de los otros a nuestros intereses, actuar con gratuidad y empatía, no es un rito. Pues eso representa Damián, y en eso queremos haceros crecer desde Sagrados Corazones, en el amor a los demás, en la generosidad

Imagen Periodista Digital

Belga, del siglo XIX, muerto por una enfermedad casi ya inexistente. en que está próximo a nosotros Damian

En los que sufren, que esos no conocen de edad, ni de país. Su figura está presente en España por los colegios de Sagrados Corazones, es cierto, Torrelavega ha vivido su obra tras un siglo de enseñanza a los jóvenes de la ciudad, pero su importancia no está ahí, eso es anecdótico. Hoy hay otras formas de sufrimiento y de marginación que no son la lepra, pero las hay, y quizá no tan lejos, sino más cerca, pero las hay. El buying que algunos adolescentes hacen sobre otros, o el racismo o la violencia sobre las mujeres, por no seguir poniendo ejemplos, son enfermedades como la lepra que marginan, segregan y estigmatizan, que hacen al hombre sufrir. Ahí estaría hoy Damian, y ahí debemos estar nosotros, esa es su cercanía y la importancia de su ejemplo

¿Qué papel crees que tiene la Iglesia en la actualidad?

El que ha tenido siempre, quizá ahora más necesario aún. El de siempre. Tratar de vivir la buena noticia de Jesús en tres facetas: el anuncio del evangelio, el servicio a los demás y la celebración de los sacramentos.

¿Crees que se valora lo suficiente?

A veces es poco conocido pero a la larga yo creo que sí. Cuando la gente se encuentra acogida por la Iglesia si se valora.

¿Alguna vez la Congregación te ha requerido como misionero?

No, nuestra congregación está creciendo en lugares del tercer mundo, en España ha descendido el número de religiosos así que pues en vez de enviarles fuera es mejor que se queden en el país.

¿Crees que la sociedad actual carece de valores o principios morales?

La moral es parte de nuestra naturaleza, pero las circunstancias a veces la tapan. Algunos están así, pero otros aspectos están más desarrollados, la sociedad es muy materialista y consumista pero también es más libre y solidaria.

¿Cómo era tu vida antes de llegar a la parroquia?

Antes de llegar aquí también vivía en una comunidad en Salamanca, así que parecido. Lo único que aquí tengo más contacto con jóvenes y eso me gusta.

¿Se te hace difícil la distancia con tu familia?

No, porque cuando estaba fuera venía a verles con frecuencia en fechas como Navidad, verano…y ahora como vivo en Cantabria es mucho más fácil verles. Aunque hoy en día con las tecnologías que hay sigue siendo fácil no perder el contacto.

De no haber sido cura ¿Qué hubieses sido?

Pues si te soy sincero no lo sé. Siempre me gustó algo relacionado con la naturaleza o la Geografía.

¿Qué les dirías a los que esta semana inician su viaje a Roma contigo?

Que disfruten de una experiencia de vida única y que a la vuelta aprendamos todos el camino que nos va a marcar Damián.

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